En muchos procesos de producción el contacto con el aire puede generar problemas. El oxígeno produce oxidaciones y favorece los riesgos de explosión, y la humedad puede degradar los productos, produciendo pérdidas de calidad.
Para evitar estos problemas se debe reemplazar el aire con un gas inerte, técnica conocida como inertización.
El gas utilizado puede ser cualquiera que presente las propiedades adecuadas, aunque los más utilizados son nitrógeno, dióxido de carbono y argón.
Existen diferentes procedimientos enfocados a conseguir una correcta inertización. Air liquide suministra los gases y servicios necesarios para la inertización de la manera más adecuada para cada aplicación.
Productos en fase líquida, en botellas, mediante generadores on-site o canalizados.
Los equipos Vestal de Air Liquide permiten mantener los parámetros controlados mediante la gestión de variables por un equipo electrónico, con un sistema de alarmas que evita los posibles riesgos de seguridad que podrían producirse.