La llama oxicombustible aplicada a la eliminación de los óxidos superficiales de los metales se llama decalaminado.
La aplicación de una llama, utilizando quemadores adecuados para la eliminación de aceites y grasas en superficies de cemento u hormigón recibe el nombre de decapado.
Las llamas se pueden aplicar también para dotar a los suelos de hormigón de rugosidad y para eliminar las lechadas de cemento como fase previa al pegado de suelos plásticos.
La utilización de llamas para dotar a las rocas de una determinada textura superficial para su aplicación en el revestimiento de suelos y paredes en la construcción, se denomina flameado. El granito es una de las rocas sobre las que más se aplica el flameado