La neutralización de aguas alcalinas con CO2 ofrece importantes ventajas a los usuarios, debido a la versatilidad y fácil control. Siempre y cuando se trate de conseguir valores de pH no muy bajos, las propiedades químicas del ácido carbónico permiten utilizarlo en la misma medida que las de los ácidos minerales.
En relación a los procesos que utilizan ácido sulfúrico, clorhidrico o acético, el CO2 no sólo puede llegar a reducir el coste de explotación, sino que también elimina los riesgos inherentes a la utilización de estos ácidos.
Algunas de las ventajas de la utilización de CO2 para neutralizar efluentes frente al uso de acidos minerales son las siguientes:
La regulación precisa y la escasa corrosividad del CO2 permiten también aumentar sensiblemente la duración de vida de los materiales.