Oxígeno
El oxígeno mejora el rendimiento de las plantas depuradoras de agua, pudiendo llegar a duplicar la capacidad de tratamiento respecto a una instalación con aire. Igualmente se puede utilizar para optimizar la estabilización aerobia de fangos ó para oxidar los sulfuros del agua eliminando los olores desagradables que éstos producen. En piscicultura se utiliza a menudo para aumentar la capacidad de producción de la planta y mejorar las condiciones de cría de los peces
Dióxido de Carbono
El dióxido de carbono es un ácido débil que se utiliza para neutralización de efluentes o regulación de pH, sustituyendo a ácidos fuertes como el ácido nítrico o sulfúrico sin los inconvenientes de regulación y manipulación que éstos presentan. Su utilización supone una alternativa ecológica al no contaminar el agua con nitratos o sulfatos. En aguas potables y desaladas, permite la remineralización del agua, así como ajustar el pH en aguas duras para evitar incrustaciones de carbonato cálcico en las tuberías.
Ozono O3
Las principales aplicaciones del ozono son para potabilización de agua y para desinfección de aguas en acuicultura. Permite la decoloración de aguas residuales, la eliminación de olores y de materia orgánica, mejorando la biodegradabilidad de efluentes difícilmente tratables por vía biológica. También permite desinfectar y esterilizar el agua para poder ser reutilizadas en acuicultura o como aguas de riego. Evita los problemas de bulking y foaming y reduce los fangos generados en exceso